La seguridad no va de miedo; va de preparación. Unos pocos hábitos sencillos y algunos elementos de equipo reducen drásticamente el riesgo de lesión sin quitar nada del placer de rodar.
Cascos
Un casco bien ajustado es innegociable. Debe quedar nivelado sobre la cabeza (no inclinado hacia atrás), las correas deben formar una V bajo cada oreja y solo debes poder meter un dedo entre la correa de la barbilla y la mandíbula. Sustituye cualquier casco tras un impacto importante.
Luces y reflectantes
Las luces delantera y trasera deben usarse en cualquier condición de baja visibilidad: amanecer, anochecer, días nublados, lluvia y, por supuesto, de noche. Una luz trasera intermitente se ve desde más lejos. Las bandas reflectantes en los tobillos captan los faros con cada pedalada.
- Delantera: 400 lúmenes o más como mínimo en carreteras sin iluminar, 200 lúmenes en calles urbanas iluminadas.
- Trasera: modo intermitente, montada en la tija o el casco para mayor visibilidad.
- Lateral: reflectores en los radios o flancos reflectantes cubren el ángulo lateral.
- Ropa: colores claros de día, elementos reflectantes de noche.
Normas y comportamiento en la vía
Sigue las mismas leyes de tráfico que los vehículos a motor. Señaliza los giros, párate en los semáforos en rojo, circula en el sentido del tráfico (no en contra) y usa los carriles bici donde existan. La previsibilidad es tu mayor protección.
La mayoría de los incidentes ciclistas ocurren en intersecciones e implican a vehículos que giran. Estar atento, visible y ser previsible en cada cruce reduce de forma notable tu exposición a los escenarios de accidente más comunes.
Véase también
Fundamentos del ajuste de la biciRueda sin dolor y con eficiencia. Aprende la altura del sillín, el alcance, la posición de las calas y cómo los pequeños ajustes evitan grandes problemas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el equipo de seguridad más importante?
Un casco bien ajustado es la pieza de equipamiento de seguridad más importante para cualquier ciclista.
