Los neumáticos son donde tu bicicleta toca el suelo. Influyen en el agarre, la comodidad, la resistencia a la rodadura y la protección frente a pinchazos más que cualquier otro componente. Mejorar los neumáticos suele ser la mejor inversión en rendimiento que puedes hacer.
Anchura y presión
Para la mayoría del ciclismo real, los neumáticos más anchos a menor presión son más rápidos y cómodos que los estrechos a presión alta. Las bicicletas de carretera modernas montan de 28 a 32 mm, y las de gravel admiten de 38 a 50 mm. Usa la presión más baja que evite los golpes contra la llanta.
Tipos de neumático
- Cubierta (clincher): neumático tradicional con cámara independiente. Fácil de reparar, muy disponible.
- Tubeless: sellado a la llanta con líquido. Se sella solo en pinchazos pequeños, permite menos presión.
- Tubular: pegado a la llanta. La opción más ligera, sobre todo para competición.
- Para la mayoría, las cubiertas tubeless ofrecen el mejor equilibrio entre rendimiento y comodidad.
Dibujos
Los neumáticos lisos o casi lisos son los más rápidos en asfalto. Las ranuras finas de los neumáticos de carretera sirven para evacuar agua, no para agarrar en seco. En gravel, un centro de dibujo fino con tacos en los hombros maneja condiciones mixtas. Los tacos completos son para barro y superficies sueltas.
