Un casco es la pieza de equipo que puede salvarte la vida. Los cascos modernos son ligeros, bien ventilados y lo bastante cómodos como para olvidar que los llevas. Pero solo si encajan correctamente.
El ajuste lo es todo
Un casco debe quedar nivelado sobre la cabeza, cubriendo la frente. Las correas forman una V bajo cada oreja y la hebilla queda ceñida bajo la barbilla con espacio para un dedo. No debe balancearse hacia delante o atrás al empujarlo. Prueba varias marcas, ya que la forma de la cabeza varía.
Tecnologías de seguridad
- MIPS (sistema de protección frente a impactos multidireccionales): un plano de deslizamiento dentro del casco que reduce las fuerzas rotacionales en los impactos angulados.
- WaveCel: una estructura celular deformable que absorbe energía lineal y rotacional.
- SPIN (almohadillas de cizallamiento interior): almohadillas de silicona que permiten que el casco gire ligeramente en el impacto.
- Todos los cascos homologados cumplen unos estándares mínimos de seguridad. MIPS y tecnologías similares añaden protección frente a lesiones rotacionales.
Cuándo sustituirlo
Sustituye el casco tras cualquier impacto importante, aunque no haya daño visible. La espuma puede estar comprimida por dentro. Sustitúyelo también tras 3 a 5 años de uso regular, ya que la exposición a los rayos UV y el sudor degradan los materiales con el tiempo.
